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Libros sobre educación, publicaciones de redes sociales, consejos del vecino, de los padres del cole… Muchos progenitores se pierden entre tanta recomendación y, además, hasta el 86,5% de ellos se sienten juzgados sobre cómo ejercen sus cuidados. Así lo revela el estudio ‘Crianza contemporánea y uso de redes sociales. Tensiones y emociones’.
Un caso realísimo: en el hospital, recién parida, una madre primeriza acuna a su bebé. Está cansada, ojerosa y ese niño no parece engancharse bien al pecho. Sigue los consejos que ha recibido de la matrona, pero apenas han pasado unas horas desde el parto y ambos están aprendiendo, conociéndose en esa nueva vida fuera del útero.
En la habitación del hospital, cinco mujeres de mediana edad, entre ellas las felices abuelas, observan y aconsejan sobre temas diversos, a veces, incluso, con opiniones opuestas. Los temas estrella son: cómo se debe poner la toquilla para abrigar al bebé; cómo debe la madre ofrecer el pecho para que el niño mame con eficacia; razones varias por las que el niño parece molesto, etc. La madre, con los puntos de la vagina atormentándole la entrepierna, suspira sin saber todavía que ese debate público sobre su crianza no cesará nunca si no establece límites férreos. Todo el mundo opinará y lo hará, ojo, todo el rato.
En la actualidad, esas opiniones llegan, todavía más, si cabe, por todos los frentes. Y eso incluye las redes sociales. Tanto es así que la firma de calzado infantil Biomecanics ha realizado un estudio a través de 500 entrevistas sobre los retos de la crianza en el mundo digital en el que vivimos. El informe, Crianza contemporánea y uso de redes sociales. Tensiones y emociones, que se acaba de presentar en el IV Congreso Nacional de Asociaciones de Enfermería Pediátrica, hace hincapié en la carga añadida que supone esta hiperconexión.
Casi 9 de cada 10 progenitores se siente juzgado
Entre las principales conclusiones del estudio, realizado con madres y padres de niños de entre 6 meses y 3 años, se encuentra el fuerte impacto del entorno digital en su estado emocional que lleva a un 86,5% de los progenitores a «sentirse juzgados por su forma de criar», mientras que tres de cada cuatro aseguran «sentir más soledad que antes en la experiencia de crianza» a pesar de que las redes sociales les permiten estar más conectados y tener mejor acceso a información.
Además, el alto volumen de información al que pueden acceder las madres y padres, aunque se valora de forma positiva, se siente como un arma de doble filo en su influencia sobre las cuestiones que afectan a la crianza de sus hijos. De hecho, uno de cada cinco progenitores afirma «vivir con dificultad el acceso continuo a información», una circunstancia que acarrea consecuencias como una mayor carga mental, debido la actualización constante, o complicaciones para disfrutar plenamente de la crianza de sus hijos, según reconocen los entrevistados. En esta línea, una cuarta parte de las madres y padres manifiesta que el acceso a esta gran cantidad de información les lleva a aumentar su nivel de autoexigencia.
«Se trata de un efecto no deseado vinculado a los nuevos modelos de crianza y que es aconsejable que las madres y padres aprendan a relativizar», explica Marta Delgado, CEO de la consultora de investigación Twiga y socióloga responsable del estudio impulsado por Biomecanics.
Confusión por recomendaciones contradictorias
Tantas recomendaciones, consejos y modelos a seguir han venido a crear cierto barullo. Padres y madres, muy dispuestos a absorber y aplicar las tendencias educativas que más se ajustan a su ideal, se rodean de libros de expertos que, oh sorpresa, a veces se desdicen entre sí.
El estudio dice que para más del 80% de los entrevistados, criar hijos en la actualidad resulta más «desafiante» que en el pasado, donde «había unas reglas más sencillas y unos parámetros fijos». Quizá por eso, casi la totalidad de los padres prefiere recurrir a los prescriptores tradicionales, es decir, el pediatra, la madre, la escuela infantil, los amigos y familiares con hijos, aunque cada vez se simultanean más con los libros y las redes sociales.
El instinto, siempre presente
¿Hace falta tanta formación para criar un hijo? ¿Estos consejos empaquetados, como dice la experta en Educación Catherine L’Ecuyer, han desplazado nuestro propio instinto? El estudio Crianza contemporánea y uso de redes sociales. Tensiones y emociones, precisamente, forma parte de la campaña Nadie como tú para dar el primer paso, impulsada por Biomecanics, que tiene el objetivo de concienciar sobre la importancia de disfrutar más de la crianza y abrazar su instinto.
Según concluye el estudio, para el 96,8% de los progenitores «la información orienta, pero la decisión final es de los padres, que conocen a sus hijos»‘. En esta línea, consideran que ante la duda, el peso del instinto en la toma de decisiones es del 60% frente al 40% de la información.
